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← Volver a ideasTurismo de Andalucía culmina Andalusian Crush con The Surrender, un corto con música de Hans Zimmer
Mitsuki, una joven japonesa, se refugia de la lluvia en unos recreativos de Tokio. Allí descubre un videojuego arcade que la transporta a un universo desconocido donde debe superar los desafíos inspirados en las ocho provincias andaluzas. ¿La única forma de ganar? Rendirse ante Andalucía. Ese es el punto de partida de The Surrender, el nuevo cortometraje de animación creado por Ogilvy Spain para Turismo de Andalucía. Con música original de Hans Zimmer, el corto se ha estrenado en la Comic-Con de Málaga 2026.
Lejos de la publicidad convencional, The Surrender es un branded content de más de cinco minutos que amplía y cierra el universo Andalusian Crush, campaña distinguida con el Gran Premio Nacional de Creatividad, el Gran Premio El Sol y reconocimientos en festivales internacionales como Cannes Lions, Clio Awards y Premios Eficacia, y sirve de colofón final.
Después de tres años mostrando al mundo el impacto de descubrir la región, esta nueva entrega reinterpreta el patrimonio andaluz para rendir tributo a la cultura del videojuego, el cine, la ciencia ficción y la cultura pop.
Tras más de medio año de trabajo, el proyecto combina animación 3D, rodaje en imagen real y motion capture con técnicas avanzadas de inteligencia artificial, integradas en distintas fases de la producción para explorar nuevas posibilidades visuales y narrativas. La historia se adentra en el Isekai, un género del anime japonés en el que el personaje principal es transportado a un universo paralelo.
“Ha sido alucinante la cantidad de talento que se ha juntado para llevar esto a cabo. Es como si Messi y Zidane, cada uno en su mejor momento, jugaran en el mismo equipo. De hecho, lo más complicado de manejar era la cantidad de ideas y propuestas que estaban encima de la mesa” afirman Miguel Provencio y Víctor Vázquez, directores creativos de Ogilvy.
“Este proyecto nos deja un sabor agridulce por varios motivos. Por un lado, porque es una especie de despedida de Andalusian Crush, una plataforma de marca que vimos nacer y que nos habría encantado seguir enriqueciendo. Por otro, porque durante todo este tiempo hemos trabajado con una libertad y una ambición creativa que, en la industria publicitaria actual, parecen estar en peligro de extinción”, señalan Juan P. Moreno y Javier Senovilla, directores creativos ejecutivos de Ogilvy.
La rendición de Hans Zimmer y el tributo a la cultura gamer
La música actúa como el pilar fundamental de la obra. Hans Zimmer, ganador de dos premios Oscar y compositor de bandas sonoras como El rey león, Gladiator, Interstellar o Dune, amplía la pieza creada en la entrega anterior de Andalusian Crush. El compositor firma un desarrollo sinfónico completo que acompaña a Mitsuki en lo que define como una monumental carta de amor y rendición ante la fuerza cultural andaluza.
A nivel audiovisual, la pieza rinde un homenaje constante a la cultura del videojuego y a su capacidad para influir en otras formas de expresión. Cada nivel del corto parte de un género, una mecánica o un imaginario reconocible, y reúne referencias a títulos que han trascendido la pantalla para convertirse en iconos culturales.
El viaje de Mitsuki por las ocho provincias hechas videojuego
Durante el viaje, Mitsuki se deja guiar por el colgante del Bronce Carriazo, icónica pieza tartésica que representa a la diosa fenicia Astarté.
En el primer nivel, de estética inspirada en García Lorca, la protagonista avanza por un pueblo blanco bajo la mirada de Bernarda Alba y se enfrenta al Morcho, criatura del folclore andaluz que, según cuenta la tradición, presagia la muerte.
El segundo nivel se transforma en un juego de plataformas dedicado al barroco sevillano, donde Mitsuki esquiva peligros entre obras de Zurbarán, Murillo, Ribera o Valdés Leal. Tras sobrevivir al esqueleto viviente de In ictu oculi y pedir ayuda a las santas Justa y Rufina, ejecuta un arriesgado salto al vacío desde La Colosal, la célebre Inmaculada Concepción de Murillo.
El agua toma el control en la tercera fase, que sumerge a Mitsuki en las profundidades de la Atlántida de la mano de la diosa Malac. Este nivel reúne referencias a la herencia marítima gaditana y malagueña, como los Sacerdotes de Cádiz, la Virgen del Carmen con su biznaga o el Castillo de Sancti Petri.
En Granada, el cuarto nivel despliega una secuencia de parkour que arranca en el Patio de los Leones de la Alhambra y lleva a Mitsuki en tirolina sobre los tejados del Albaicín hacia un portal interdimensional que la conduce al siguiente desafío.
El quinto escenario, Tablao Battle, rinde tributo a los juegos de lucha cara a cara. Bajo la mirada de La Matriarca, Mitsuki combate contra The Monk, leyenda del flamenco que la golpea con la fuerza de un superquejío por seguiriyas.
A partir de ahí, la aventura acelera atravesando la Geoda de Pulpí, en Almería; los Incensarios de Loja, en Granada; los olivares gigantes de Jaén; el Parque de Doñana, en Huelva —con un lince ibérico devorando una carabela de Colón—; y el laberinto de arcos de la Mezquita-Catedral de Córdoba.
El desenlace llega en el desierto de Tabernas, en Almería, escenario icónico de los spaghetti westerns de Sergio Leone. Allí, un misterioso jinete le revela la clave para completar el juego: rendirse ante Andalucía.
Una superproducción de alcance internacional
Una producción de ROMA postproducida por McNulty + Sauvage y gestionada por WPP Production. La pieza ha requerido un largo y minucioso proceso de trabajo en el que han participado más de 150 profesionales. Un amplio equipo de artistas digitales, dibujantes, diseñadores de animación 3D y técnicos especializados, junto con el diseño sonoro de ISILIK, ha hecho posible trasladar el patrimonio andaluz a los códigos del entretenimiento contemporáneo.